DAMN

martes, marzo 11, 2008

Y ahora resulta que tengo un “hermanito”. Tha Real Hijo de Puta. Jamás había funcionado tan bien ese insulto para mí. Eso de que la sangre tira es pura mierda.
Como un acto reflejo, prácticamente instantáneo, aflora mi lado perverso. Primero odio todo y a todos, despotrico malos deseos, malas palabras, malas vibras. Todo el mundo empieza con el discursillo de que todo en esta vida se paga, que las cosas caen por su propio peso y bla, bla, bla. Pero, ¿alguien me puede decir si alguna vez las cosas se arreglaron milagrosamente, así como por obra y gracia de algún ser superior? Mi venganza ya esta lista, aunque supongo que jamás podré igualar en el dolor causado a mi victima. GRACIAS A DIOS (si es que a estas alturas le puedo agradecer por algo o bien validar su existencia) que mi madre no esta, no solo para que no vea este triste espectáculo, sino el servil en que se convierte su hija……at least for now.

P.D.: si lo quisiera ya lo tendría…. Sorry for U

Amo a los malos

miércoles, enero 16, 2008



Amo a los malos.
Un elogio de Robert Juan-Cantavella.

Me gustan los malos porque en la mecánica vil del bien y del mal no les toca lo correcto sino lo divertido, y quizá sea que Bien no hay más que uno y ellos no son gente que hace colas para conseguir lo que no hay para todos. Adoro a los malos porque a diferencia de los tontos, perdón, de los buenos, siempre pueden ser todavía más vivos, perdón, más malos. Me gustan los malos porque de ellos no es el reino de los cielos y sí, en cambio, los sillones presidenciales, los más caros abogados y la impunidad. Me gustan los malos porque tienen la fascinante capacidad de alinear en su contra a los buenos que andan cerca.

Odio a los buenos.
Una diatriba de Hernán Migoya.

Odio a los buenos porque siempre anteponen el bien común al individual y eso no es humano, lo que los convierte en gente rara e incomprensible. Odio a los buenos porque los buenos se protegen entre ellos mientras que los malos se traicionan entre sí, por lo que los buenos siempre tienen su progenie garantizada mientras que los malos acabaremos tristes y solos. Odio a los buenos porque suelen encontrar un fácil consuelo de lo finito de sus vidas en motivaciones de lo más cretinas, como la fe en lo irracional o el tener descendencia. Odio a los buenos porque el Estado siempre está de su lado, y el Estado es un enemigo imbatible si convence a los buenos de que tú eres un enemigo del Estado. Odio a los buenos porque siempre están del lado de la mayoría, y la mayoría siempre es cobarde.

Culpa



Cuando estaba mas segura de que nada en mi vida podría cambiar, que todo estaba bien.
Cuando tengo mas certeza de las cosas que siento por ti.
Aparece él…
Mi mente me traiciona, me siento embobada…
Y me invade la culpa.

lunes, enero 14, 2008

Un año!!
Demasiado tiempo.
tiempo perdido....