jueves, febrero 11, 2010

Por estos días, la gran interrogante que atormenta mi cabeza, es ¿en qué puto instante decidí paralizar mi vida? ¿Fue mi culpa o debo culpar a alguien?

Estoy visitando a un nuevo psicólogo. Pero esta vez siento que es distinto. Creo que por primera vez me siento realmente comprometida a salir de mi estado letárgico. Además es diferente porque desde el momento en que me senté en su consulta, fue como si él pudiera ver a través de mí, descifrando absolutamente cada sentimiento y situación por los que estoy atravesando. ¿Existirá la adicción al psicólogo?

El punto es que mi psicólogo/mago dio en el clavo con algunos consejos. Como que tenía que distanciarme emocionalmente de todas las cagadas que pasan en mi familia y sobre todo dejar de ser la súper mamá salvadora de todo el mundo. Fácil decirlo, difícil ponerlo en práctica. Pero al menos estoy en eso.