Por estos días, la gran interrogante que atormenta mi cabeza, es ¿en qué puto instante decidí paralizar mi vida? ¿Fue mi culpa o debo culpar a alguien?
Estoy visitando a un nuevo psicólogo. Pero esta vez siento que es distinto. Creo que por primera vez me siento realmente comprometida a salir de mi estado letárgico. Además es diferente porque desde el momento en que me senté en su consulta, fue como si él pudiera ver a través de mí, descifrando absolutamente cada sentimiento y situación por los que estoy atravesando. ¿Existirá la adicción al psicólogo?
El punto es que mi psicólogo/mago dio en el clavo con algunos consejos. Como que tenía que distanciarme emocionalmente de todas las cagadas que pasan en mi familia y sobre todo dejar de ser la súper mamá salvadora de todo el mundo. Fácil decirlo, difícil ponerlo en práctica. Pero al menos estoy en eso.
jueves, febrero 11, 2010
Publicadas por Unknown a la/s 8:58 p. m.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario