
Erase una vez un día terrible en la vida, de angustia total, de dolor más allá de lo físico. La opción: no importa el nombre, porque en realidad no lo recuerdo. 30 pastillas y fue el fin de todo. No más pena, no más dolor. El sentido de la existencia desapareció…de pronto se recupera la noción de la respiración…es difícil. No se puede!! Ahogo!! Sin tener idea de nada solo urgía la necesidad de respirar, de despertar…..Respira, respira! Abre los ojos.!! Una vez abiertos estuve varias horas tratando de mover mi mano, de poder abrir mi boca para ver si alguien me escuchaba. Me di cuenta que a mi lado estaba mi hermana, comiendo, viendo tele. Trataba de hablar pero la voz no salía y al parecer a ella tampoco le importaba porque no me ayudó. No se cuanto me tomo ponerme de pie y la verdad es que me caí un par de veces. No me acuerdo donde me volví a dormir ni por cuanto tiempo. Al fin desperté. Bien. Caí en la cuenta de que dormí 3 días y que no sirvió para nada, porque el dolor aun estaba. Desperté tan sola como antes. Nadie notó mi ausencia y nadie me extraño. Siento que tengo una semilla de tristeza en mi interior que germina lento y que siempre tiene sus primaveras, florece y me consume. Hoy de nuevo me siento triste, porque si. La verdad es que tengo un cerro de pastillas en mi velador. La receta para ser feliz. Pero ya no me sirve. Ya no se si pueda seguir llenando vacíos con clonasepan, además siento que de a poco me meto en una cosa adictiva. No me da susto, pero no es lo que quiero. En realidad lo que me da mucho miedo es que todo esto me gane. Hay días en que no quiero más. Es que por muy optimista que trate de ser ya me canse de ponerme de pie todos los días… Además para que si en realidad todo esta mal…siempre lo ha estado y lo va a estar.
Un dia triste
domingo, diciembre 04, 2005
Publicadas por Unknown a la/s 11:48 p. m.
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2 comentarios:
yo no se ni que decirte, no me puedo relacionar con tu situación la verdad, usualmente la paso bien. lo que te puedo decir es que si he vivido ratos duros, pero pasan de eso puedes estar segura, todo pasa, lo importante es estar agarrado mientras dure. suerte y cuidese
No, para vivir no existen ni razones ni motivos. Sí, muchas veces cuando despierto, como tú, quisiera no haber despertado, quisiera seguir dormido; a veces uno es más feliz dormido que despierto. Pero no creo que sea necesario tener motivos y razones para vivir: con motivos o sin ellos mi cuerpo vive. Y el tuyo. Por más que trate de entenderlo y lo llene de razones e ideas, mi cuerpo hace lo que le da la gana, se siente bien o se siente mal. A veces despierto feliz. A veces me lamento de haber despertado. Pero mi cuerpo se despierta y ahora prefiero seguirlo a pensar en qué debo hacer. Mi cuerpo abre mis ojos, mi cuerpo vive. Supongo que mi cuerpo, cuando le de la gana, sabrá que debe morir.
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