
Creo en los horóscopos
[porque son la única buena noticia que se puede hallar en la prensa diaria] Un elogio de Gabriela Wiener
Creo en los horóscopos porque son más ubicuos que Dios y porque el Papa anterior prohibió a los católicos que crean en ellos, y yo prefiero creer más en los Caballeros del Zodíaco que en algunos curas pedófilos. Les creo porque son la única fe que permite el sacerdocio femenino de brujas siliconeadas y teñidas, y además porque son la única fe flexible: todos predicen fenómenos diferentes para hoy, y eso se acerca mejor a la psicótica naturaleza de los días. También creo en ellos porque, si alguno dicta que a mis finanzas se le abrirán nuevas puertas y otro dice que éstas se cerrarán, siempre podré escapar por la puerta falsa.
No creo en los horóscopos
[porque son tan confiables como las promesas de paz mundial]
Una diatriba de Javier Alvarado
No creo en los horóscopos porque son una invitación a mentir. Si una chica que recién conozco me pregunta de qué signo soy, me conmuevo, la imagino lectora de Paulo Coelho, y le respondo la verdad: «Soy un escorpión». Pero a partir de ese momento sé que tendré que mentirle para siempre. No creo en los horóscopos porque fingen ser un género literario y, como toda mala literatura, es obvia: todo lo que predice tu horóscopo te sucederá, todo lo que predice tu horóscopo no te sucederá. No creo en ellos porque quizá tengo envidia de la atención unánime que consiguen: en el salón de clases o en la oficina, quien lee la sección del horóscopo se convierte de pronto en médium del oráculo periodista que lo escribió, y a pedido del público lanza en voz alta sus clarinadas de futuro a los demás. Entonces todos esperan el vaticinio del día con una incrédula sonrisa en los labios. Pobres, se sienten avisados.
Horoscopo
jueves, marzo 23, 2006
Publicadas por Unknown a la/s 7:31 p. m.
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1 comentarios:
què pasò?
dale, actualiza!!!
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